Un día en Primavera
Saturday, 1 de March, 2008 a las 21:29 por Aarón (Actividades, Primavera, Prácticas EM)
Hoy tenemos yunce en la ludoteca. Después de la visita a San Martín del lunes los niños tenían ganas de algo menos aburrido y más propio, tal como lo comentaban ellos mismos a la vuelta en la combi el lunes. Así que desde el martes empezamos a pensar en la yunce del sábado en la Primavera, avisando a JACIS para que colaborara con algún presente para colgar en el árbol o lo que pudiera ser.
A las 8:50 llego a la ludoteca y abro. Empiezan a llegar algunos niños, Milagros, Anita, María, la hermana de Élvia, etc. Al poco llega Elsa, y viendo que no tenemos árbol y lo único que encontramos por la zona son los del parque que hay detrás de la ludoteca, que se encarga un señor que nos da permiso para talar una rama, pero con la pega de que todos esos árboles son espinosos, y podría ser un peligro que cayera una rama con espinas encima de la cabeza de un niño, por lo que descartamos esa opción.
Después de pasear un poco por la zona con algunos de los mayores, vamos yéndonos cada vez más por detrás del asentamiento, hacia las chacras que hay al norte, junto al canal. En una de esas haciendas vemos algunos árboles que pueden ser interesantes, pero para entrar al terreno tenemos que caminar bordeando la maleza y las espinas que hay puesta para evitar que entre nadie por donde no debe. Una vez llegamos a una posible entrada vemos en un guabo unos chicos cortando una rama pequeña y cogiendo los frutos. Cuando llega el responsable del terreno le preguntamos si podemos cortar una rama mediana y llevarla para la yunce de los niños, y no nos pone ningún problema, aunque el árbol no es suyo, él sólo está ahí de cuidador, pero el propietario quizá no quiera regalar… pero como no está… pues que no hay problema. Nos ayudan los chicos con su machete para cortar la rama, porque la sierra que hemos traido no nos sirve ya que la madera está verde y húmeda, y la sierra se encalla y no rasga bien…
Con la rama en el suelo tenemos que empezar a caminar de vuelta a la ludoteca, y entre Milagros, Ana, Miguel y yo hacemos lo que podemos para arrastrar el casi-árbol a través de la zanja y el pequeño desierto con vidrios rotos que separa la chacra de la ludoteca y el asentamiento. Llegamos exhaustos a la ludoteca y émpezamos a plantar el árbol. Para ello necesitamos hacer un agujero medianamente profundo en el suelo, y en eso que estamos, con una pala, los más mayores de la ludoteca, que andaban por ahí jugando al cuatro en raya, nos ayudan a aguejerear, porque los que habíamos ido caminando hasta encontrar el árbol ya habíamos hecho bastante.
Después de plantar el arbolito nos ponemos con las máscaras. En un trozo de cartulina gruesa empiezo a hacer formas de máscara, que cada niño recorta y decora. En principio no íbamos a usar témperas, por lo de siempre… ensucian, los niños no las saben utilizar y mezclan los colores en el mismo bote de color, consiguiendo que en vez de tinta roja, azul y amarilla tengamos tres botes con tinta marrón ladrillo o algo así… no limpian los pinceles al acabar, no consiguen agua cuando se ponen a pintar, etc. Pero alguien cogió los botes de témpera, y en cuanto los vi los cogí y los llevé a mi mesa. En vez de dar el bote de pintura íbamos a usar la tapita interior, poniéndole un poco de pintura cuando hiciera falta, así, por lo menos, si se mezclaban los colores no echábamos a perder toda la tinta de un color.
A medida que iban apareciendo niños con más máscaras empezamos a poner pintura tambien en retales de cartón que habían sobrado, y tambien ellos empezaron a hacer mezclas, consiguiendo diversas tonalidades de verde, celeste y anaranjado, que fueron los colores más exitosos y demandados.
A medio pintar ya tengo decidido pasar el mediodía por allí. Elsa dice que si me quedo me trae algo de almuerzo para que no tenga que buscar un sitio donde comer, y yo le digo que no me parece mal quedarme y almorzar allí, así que a las 11 se va a preparar el almuerzo y me dice que estará por aquí sobre las 12 o así. Y el resto nos quedamos con las máscaras, para no aburrirnos demasiado… la témpera de color rojo ya está prácticamente agotada, así que limitamos su uso para los últimos niños que van llegando, que hacen sus máscaras de otros colores que no utilicen el rojo, y que igualmente van quedando bien.
Más tarde, sobre las 12:30, Milagros y Ana me dicen si quiero almorzar, y les digo que Elsa vendrá más tarde, pero igualmente ellas dicen que me traerán algo, como Estefany, que también dice que vendrá más tarde con algo para comer. Después de todo esto, sobre la 1 estoy bastante cansado y me entra sueño, así que mientras jugan al solitario y al cuatro en raya yo me quedo un rato dormido en la mesa, hasta que me despiertan porque me han traido una fiambrera con sopa, de parte de Milagros y Ana… y cuando estoy acabando con la sopa (muy rica, por cierto), aparece Elsa (ya son las 2 de la tarde) con otro táper con arroz con pollo y puré de papas… ya no puedo con el arroz y me dejo un poco, y entonces llega Estefany con oooootro bol de comida… y ya le digo que no puedo más, que voy a explotar si sigo comiendo, así que lo dejamos ahí para la tarde, por si a alguien le entra hambre.
Sobre las 2:30 decido volverme al Hogar de Cristo para darme un baño, cambiarme de ropa, que se me había ensuciado con las témperas, y volver a la ludoteca para la yunce a las 4. A la vuelta, antes de ir hacia Primavera paso por el centro para comprar algunos presentes para el árbol: un par de cajitas de colores, una de crayones, una de plastilina y un rompecabezas pequeñito. Cuando llego a la ludoteca ya está Juanjo, recostado sobre una banca, descansando de la mañana en San Martín.
Al poco llegan Junior Jara, Carlos Martínez, Marta, Aida, Carlos, Edurne, Álex, Elsa desde su casa, que había vuelto para darle el almuerzo a sus hijas… y empezamos a colgar regalitos en el árbol. Van llegando galletitas y otro tipo de golosinas para el compartir que habíamos planificado para después de la tumba del árbol, aunque hay más bien poquita cosa. Decidimos colgar tambien galletas y otras cosas para que esté más completo y no tan “misio”.
A las 6 o así tengo que irme para preparar el taller de música en Ñari, así que no puedo ver el final de la fiesta, espero que todo concluya bien, que no haya peleas por los regalitos, que el compartir tambien se desarrolle correctamente, y todo sea “alegría y juelicidad” ![]()
